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Representantes del ecosistema minero hacen un balance de lo que fue el 2020 para el sector

El año 2020 quedará en la memoria del mundo y marcará un hito en la historia de la humanidad, qué duda cabe. Y es que la pandemia generada por el Coronavirus se tomó la agenda de manera total. Y la minería claramente no fue la excepción. Pero a pesar de que fue un año desafiante para para la industria, gracias a los esfuerzos de todo el ecosistema y siempre priorizando la salud de sus trabajadores y sus familias, ésta logró mantener su continuidad operacional, reafirmando que es una industria resiliente y que está preparada para contribuir en el proceso de recuperación de nuestra economía.

A continuación, algunos de los representantes del ecosistema minero nacional hacen un balance de lo que fue este 2020 para el sector, los principales avances y logros y los desafíos para el 2021.

¿Cómo calificaría este año para la industria minera?

Diego Hernández, Presidente de Sonami
Este ha sido un año desafiante para nuestra industria. No obstante, la pandemia y las estrictas medidas de confinamiento que adoptó la autoridad para hacer frente a la propagación del Covid, la industria minera logró mantener su continuidad operacional. La continuidad operacional ha sido posible priorizando la salud de los trabajadores, sus familias y nuestras comunidades y esto ha permitido mantener la cadena logística y de pagos evitando afectar a las empresas colaboradoras y proveedoras en esta compleja coyuntura.
Esta pandemia reafirmó que somos una industria resiliente que está plenamente preparada para ser un actor relevante en el proceso de recuperación de nuestra economía.

Joaquín Villarino, Presidente Ejecutivo de Consejo Minero
El 2020 ha sido un año distinto en muchos aspectos, y para muchos han sido tiempos difíciles. En minería nos enfrentamos al desafío de mantener la continuidad operacional en pandemia, lo que se logró gracias a la implementación de estrictas medidas para evitar la propagación del virus; sumado al compromiso, la disciplina y perseverancia de los trabajadores.

La pandemia vino también a reforzar el trabajo colaborativo de la minería con el Gobierno y el sector público en general, municipios, sindicatos y comunidades, lo que permitió realizar una serie de acciones para ir en ayuda de quienes más lo necesitaban.

En otro ámbito, este año hemos sido testigos de numerosos avances en la gestión eficiente de recursos. La gran minería ha logrado que el uso de agua de mar represente el 25% de su consumo total, cifra que aumentará a 50% para 2030. En materia energética, las empresas mineras ejercieron un rol relevante en la viabilización e impulso de las energías renovables no convencionales. Esto sin duda es una buena noticia, y demuestra que las empresas pusieron un mayor foco en su compromiso por alcanzar una minería más sostenible.

Daniela Desormeaux, Directora de estudios de Vantaz Group
A pesar de lo complejo que ha sido hacer frente la pandemia del COVID-19, la industria minera ha logrado mantener sus niveles de producción, sin descuidar la salud de las personas. Si bien hubo meses en que puntualmente la producción cayó, en el agregado los niveles de producción que se alcancen este año serán similares a los de 2019. Por otro lado, si bien los primeros cuatro-cinco meses del año el panorama de precios fue negativo, por el contexto de la pandemia, la recuperación de los precios ha sido muy rápida, debido al dinamismo de la economía China en los últimos meses.

Pascual Veiga, Presidente de Aprimin
Después del estallido social, cuyas repercusiones se siguieron sintiendo este año y, posteriormente la llegada de la pandemia al país, a comienzos de año estábamos algo pesimistas y preocupados. Sin embargo, transcurridos los meses, la continuidad de las operaciones mineras, gracias a los estrictos protocolos preventivos que motivaron la decisión del Gobierno de declararnos industria esencial, nos ha permitido un nivel de actividad productiva en el sector relativamente normal. Solo algunos proyectos fueron detenidos, pero a fin de año retomaron su actividad; así como algunas mantenciones retrasadas afectaron en algo las labores de nuestros proveedores. Este panorama, junto a la notable recuperación del precio del cobre y otros metales, más la reducción de los inventarios en bolsa, agregando el buen valor del dólar, nos ha vuelto el optimismo. Por estas razones, lo califico de un año inusual y extraño, pero, en el contexto global, positivo y esperanzador.

Juan David Rayo, Presidente de Minnovex
El 2020 ha sido un año complejo para la industria minera en su totalidad. Por una parte, las faenas mineras han estado con el tremendo desafío de mantener la continuidad operacional a toda costa, con las dificultades en la productividad que han ocasionado las medidas sanitarias; y por otra parte, se han suspendido una serie de proyectos que han dejado a una parte importante de los proveedores sin actividades.

La fuerte cultura de seguridad y una profunda experiencia en la gestión de proyectos, han garantizado un enfoque continuo en la fuerza laboral y una misión de mantener a las personas seguras y conectadas. Los mineros están manteniendo las operaciones lo más cerca posible de la capacidad, vigilando los elementos de la cadena de valor que podrían causar disrupciones, evaluando las brechas en las cadenas de suministros y gestionando la liquidez para garantizar que no surjan problemas a mediano plazo. La gran minería chilena redujo un 35% en promedio las dotaciones presenciales en faena durante los meses más críticos de la pandemia. Sin embargo, todo lo prescindible a corto plazo ha tenido que suspenderse, y eso conlleva el término de actividades de una serie de actores dentro de la cadena de valor.

La crisis no solo afectó a las compañías mineras, sino que también a todo el ecosistema asociado. Una encuesta realizada a los socios de Minnovex, todos ellos proveedores, mostró que un 50% de las empresas encontró que su situación había empeorado respecto a cómo se encontraban a principio de año. Esto se explica principalmente por la postergación de proyectos y las restricciones impuestas para la visita de faenas con un 48% y 18% respectivamente.

 

¿Cuáles fueron los principales logros o avances?

Diego Hernández, Presidente de Sonami
Hemos enfrentado con sacrificio, pero satisfactoriamente las consecuencias de las necesarias medidas de confinamiento impuestas por la autoridad sanitaria, lo que ha permitido atenuar el impacto económico en el país y particularmente en las regiones del norte de Chile. Y en ello han aportado todos los subsectores: la pequeña, mediana y gran minería.

Las cifras así lo avalan. En efecto, la minería, ha enfrentado relativamente bien, las severas consecuencias que ha provocado esta pandemia, y las cifras conocidas en lo que va corrido del año, así lo demuestran. Mientras el Imacec del país cae 7%, en el periodo enero-octubre, en la minería aumenta 2%. Además, considero oportuno destacar que las exportaciones de Chile aumentaron 2,3% en enero-noviembre, esto es, en los once primeros meses del 2020 respecto de igual periodo del año anterior, en tanto que en la minería los envíos aumentaron 9,3% alcanzando US$38.000 millones, esto es, el 59% de los envíos totales del país.

No obstante lo expuesto, debemos tener presente, que el segundo semestre, será más exigente en términos de producción, pues en ese periodo del año 2019, la producción de cobre, principal producto minero que explica el 90% del PIB sectorial, superó en 266.000 toneladas lo producido en la primera mitad del año pasado, por lo que proyectamos, una leve caída en la producción de cobre, de modo tal que esperamos que al término del año 2020 el PIB sectorial minero registre un valor muy cercano al del año 2019.

Otro elemento a relevar es que la pandemia nos puso a prueba y nos obligó a innovar, aplicando flexibilidad laboral, modificación de los sistemas de turnos, teletrabajo, uso de mayor automatización y reducción de números de trabajadores en terreno entre otras cosas.

Las telecomunicaciones, la conectividad, los sistemas de control a distancia, los equipos autónomos, etc., han sido fundamentales para asegurar la continuidad operacional de las faenas y de los procesos productivos, en tiempos de crisis sanitaria.

Daniela Desormeaux, Directora de estudios de Vantaz Group
Creo que la pandemia ha dejado grandes lecciones, no solo para la minería, sino que para todos. En el caso de la industria minera, se observó una rápida y efectiva respuesta por parte de las empresas, lo que significó grandes esfuerzos, pero que finalmente permitió que la producción de cobre en el agregado no se viera negativamente afectada como en otros países. Por otro lado, la opción del trabajo remoto, que antes parecía imposible, ha funcionado bien, mejorando en muchos casos la productividad.

Pascual Veiga, Presidente de Aprimin
Para nosotros, como APRIMIN, fue un año excepcional, en el que incrementamos nuestra actividad gremial con defensa del sector en forma pública, muchos eventos educacionales operativos, con redes crecientes de contactos y relaciones en el sector. Pudimos sortear los problemas gracias al tremendo apoyo de nuestras 108 empresas asociadas, cumpliendo paso a paso nuestros objetivos de internacionalización de nuestras ventas y servicios, así como mensajes, foros, seminarios y otros eventos al sector y al país. El mejor ejemplo fue el Foro Anual, en que llegamos a más de 800.000 visitas y conectados en todo Chile, comunicando que la minería es la solución para generar los recursos necesarios para la Agenda Social y que el producto minero es el insumo esencial para la descarbonización del planeta.

Juan David Rayo, Presidente de Minnovex
El avance de la minería 4.0 era algo que se venía instalando (muy lentamente) hace un tiempo en la industria minera. Sin embargo, la situación de la pandemia mundial obligó a que muchos de estos procesos de modernización se acelerarán en todos los niveles de la operación. Por otra parte, la pandemia permitió que se detectarán las brechas digitales existentes en la industria, lo que será un beneficio en el futuro, ya que la operación estará provista de un mayor grado de flexibilidad y tecnología que aportará a que se mantenga la producción de cobre en los niveles normales.

La pandemia ha exigido a las compañías mineras mantener la productividad, siguiendo los protocolos de seguridad, y muchas veces con menos colaboradores. La minería chilena (faenas y proveedores) ha sabido adaptarse al nuevo escenario y mantenerse en pie, demostrando la resiliencia del sector. Esta crisis también se ha presentado como una oportunidad para que surja la innovación, en este caso así ha sido, y la transformación digital se ha acelerado a pasos agigantados. En pocas semanas tuvimos que adecuarnos a una nueva manera de trabajar y relacionarnos, en síntesis, ver cómo, se puede seguir cerca y disponibles para nuestros clientes. Por ahí se comenta que la pandemia ha sido el mejor gerente de innovación que ha tenido la minería jamás, y no podría estar más de acuerdo.

 

¿Cuáles debieran ser los principales focos o desafíos para el 2021?

Diego Hernández, Presidente de Sonami
En primer lugar, desde el punto de vista sanitario, tenemos que mantenernos alertas frente a la posibilidad de una segunda ola de coronavirus y eso implica no bajar la guardia y seguir adoptando las medidas para proteger a nuestros trabajadores, sus familias y comunidades. El objetivo, priorizando la salud de nuestra fuerza laboral, es seguir aportando a la reactivación y desarrollo de nuestro país.

Pero, con los resultados del 25 de octubre, también se nos abre un nuevo foco y es el de una nueva Constitución. En ese sentido, no debemos ser actores pasivos frente a este desafío y aportar con nuestro conocimiento a los constituyentes. Asimismo, estamos preparando un documento que haremos llegar a la opinión pública que resume los principales aspectos que han permitido el desarrollo de nuestra minería y su aporte al país, y que creemos se deben mantener en la nueva Carta Fundamental.

Joaquín Villarino, Presidente Ejecutivo de Consejo Minero
En este proceso constituyente que enfrentamos, esperamos que nuestro país siga potenciando su actividad minera, bajo modernos estándares de sostenibilidad y estabilidad de largo plazo. El mayor desafío que tenemos es poner todos nuestros esfuerzos para que el trabajo de la Convención Constituyente se caracterice por su seriedad y sensatez. Discusiones afiebradas, sin sentido de realidad y carentes de fundamentos técnicos introducirán, sin duda alguna, incertidumbre para los inversionistas, empresarios y emprendedores del país.

En materia regulatoria, como Consejo Minero nuestro foco es seguir aportando en la discusión, entregando nuestras observaciones y abogando por el desarrollo de la industria, teniendo siempre presente los objetivos de desarrollo sostenible en sus tres dimensiones: cuidado del medio ambiente, crecimiento económico y el desarrollo social.

Daniela Desormeaux, Directora de Estudios de Vantaz Group
Creo que mientras no contemos con el acceso universal a la vacuna, se debe seguir manteniendo el cuidado de la salud como prioridad. En términos del contexto internacional, éste será favorable para la industria minera en general, y para el cobre en particular. La demanda se está recuperando rápidamente por el crecimiento de la economía China, y esta tendencia continuará el próximo año en la medida que la pandemia se encuentre controlada. Por otro lado, la oferta se mantendría relativamente ajustada debido a la paralización de proyectos de inversión. En este contexto, el panorama de precios es favorable para la industria. Ahora bien, independiente del escenario de precios, los desafíos que enfrenta la industria minera tienen principalmente que ver con el concepto de la “licencia para operar”. Este aspecto es crítico y global, puesto que no implica solamente el manejo de los temas ambientales, sino que también el trato con las comunidades, las relaciones laborales, temas como la inclusión, economía circular, entre otros.

Pascual Veiga, Presidente de Aprimin
Estimo necesario difundir optimismo en los mercados, tanto por los precios, como porque el país siempre ha sabido salir de sus problemas institucionales. Tenemos confianza en los mercados y en Chile, por lo que nuestro desafío principal es dar certeza y confianza a las inversiones, defender el clima de negocios y empleo, seguir generando instancias coordinadas con otros organismos públicos y privados para exportar bienes y servicios y así mejor apoyar el desarrollo de proveedores.

Juan David Rayo, Presidente de Minnovex
Vemos que la minería seguirá afectada por la pandemia. En la actualidad ya se ven signos de una segunda ola en el país, por lo cual, la principal preocupación debiese estar en cómo la industria minera en su conjunto se adapte ante esta situación y no tener que sufrir los problemas que se vivieron a principio del 2020. Es decir, la misión del 2021 no sólo es asegurar la continuidad operacional, sino tomar eso como una base, y empezar a retomar proyectos y desafíos suspendidos, con una pandemia a cuestas, como base. Se prevé que el precio del cobre en el 2021 será bueno a muy bueno, y, por lo tanto, la minería debe ser capaz de aprovecharlo al máximo; y para eso la simple “continuidad operacional” no basta. Hay que ir por más.

En el difícil, aunque ya conocido, escenario de restricciones sanitarias que se nos viene el 2021, las innovaciones de proceso, el enfoque en sustentabilidad y la aceleración de la transformación digital son avances que sin duda traerán beneficios a corto y largo plazo. La digitalización no solo permitirá mantener el liderazgo de la minería en Chile, sino que además será un excelente aporte a la sustentabilidad de la industria.

Esto también nos lleva a recordar que la minería en nuestro país debe recuperar la inversión en I+D+i, y enfocarnos en prepararnos para este tipo de crisis mundiales. Actualmente se invierte tan solo un 0,13% respecto al PIB, lo cual sitúa a la minería por debajo de la media nacional en inversión de un 0,15% en gasto en I+D respecto al PIB sectorial. Mayor conocimiento, mejor capital humano y tecnologías son las formas más eficientes de poder soportar una segunda crisis sanitaria, social o, la que más se teme, climática-ambiental que se prevé que llegue en un futuro cercano.