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Plataforma de bien público busca incentivar la creación de proveedores de hidrogeno verde en Antofagasta

H2VA es un Bien Público apoyado por el Comité Corfo Antofagasta, cuyo objetivo es el levantamiento de casos de uso y servicios tecnológicos para el desarrollo de un Hub de hidrógeno en la región de Antofagasta. Esto, ya que un trabajo colaborativo y multidisciplinario será clave para desarrollar la economía del futuro y potenciar las oportunidades que existen para Chile.

La iniciativa, liderada por Cicitem, el Club de Innovación y Fraunhofer y de la cual están todos invitados a ser parte, comenzó a desarrollarse en enero y espera culminar a fines de año con la creación de una plataforma avanzada de proveedores, stakeholders y una propuesta de gobernanza, que se acoplará a la estructura ya desarrollada por la Asociación de Industriales de Antofagasta.

Que el hidrógeno verde es el combustible o el vector energético del futuro, ya no hay dudas. Tampoco que las condiciones geográficas de nuestro país nos ofrecen grandes ventajas que nos permitirían liderar su producción, uso e implementación. Es por ello, y para poder avanzar este proceso, durante el mes de marzo se lanzó una plataforma de bien público que busca generar e incentivar la creación de proveedores de hidrógeno verde en la región de Antofagasta.

La iniciativa, que lidera Cicitem, el Club de Innovación y Fraunhofer, consiste principalmente en hacer un levantamiento y detección de brechas técnicas y normativas asociadas a proveedores locales sobre las tecnologías y la cadena de valor del hidrógeno. A partir de ello, se desarrollará un programa de capacitación por expertos, que entregarán insumos técnicos a proveedores locales, además de generar información relevante de competencias regionales y redes de colaboración, las que se dispondrán en una plataforma de integración de capacidades dentro de la oferta y demanda de H2V, en donde la AIA le dará continuidad en el futuro. “También se analizarán y validarán diferentes casos de uso para el hidrógeno y sus derivados, tomando en consideración el contexto industrial y regional. Así, se podrá orientar a la red de proveedores y las grandes empresas a apuntar hacia las tecnologías y aplicaciones con mayor potencial en la Región de Antofagasta”, explica el Dr. Lindley Maxwell director del proyecto.

A través de este proyecto, esperan congregar en un inicio aproximadamente 400 proveedores potenciales de la región, lo que representa una línea base de las empresas identificadas por asociaciones gremiales de la región.

En esta entrevista, el Dr. Maxwell nos cuenta más detalles de esta interesante iniciativa.

¿Qué expectativas tienen de este trabajo? ¿Qué tipo de proveedores esperan que se puedan sumar?
Esperamos, a través de esta plataforma, poder identificar, capacitar y conectar a distintos actores, con el objetivo de crear un sistema integrado, optimizando el uso de recursos, aprovechando la infraestructura y el conocimiento, y compartir riesgos. Todo lo anterior supone una colaboración multisectorial: sector público, sector industrial, academia y la sociedad civil. El Estado o el mundo privado por sí solos, no podrían levantar esta industria en los tiempos que se esperan, ya que requiere un gran cambio estructural a los sistemas de energía y transporte.

Respecto a los proveedores, esperamos que estén validados por la minería en primera instancia, eso ya significa que cumplen con buenos estándares, pudiendo ser empresas de ingeniería; servicios medioambientales; insumos y partes; mantención y operación; servicios relacionados a metalmecánica; OEMs, representantes y talleres independientes; automatización, instrumentación-monitoreo y electrónica; herramientas digitales e informáticas; handling de gases u otros; agencias de aduana y portuarias, expo-impo; servicios financieros; entre muchas otras.

¿Cómo ven la implementación de la tecnología del hidrógeno verde en Chile? ¿Qué acciones se pueden realizar para potenciar y/ o avanzar de manera más rápida en su implementación?
Para implementar las tecnologías de hidrógeno verde en Chile, primero se debe habilitar el mercado a través de la transición con derivados como metanol, amoníaco y los efuels, a la vez que se continúa con la inversión en ERNC que permita bajar aún más los costos de la energía. Aprovechar primero la infraestructura y los mercados que ya existen (combustibles, amoníaco, otros), articulando los distintos actores con potencial de ser parte de la cadena de valor del hidrógeno y derivados.

Para poder avanzar de manera más rápida, es clave apalancar con fondos públicos; apalancarse con academia; integración vertical (generación electricidad hasta la aplicación); apuntar a los habilitadores de demanda más inmediatos (transición hacia la economía del H2); impulsar pilotajes a nivel industrial y proyectos demostrativos conectados al desarrollo de capital humano; impulsar la formación de capital humano desde los planes de estudios de las universidades y CFTs; atraer inversión extranjera, crear incentivos (terrenos fiscales, “fast track”, otros).

¿Cuáles son los beneficios que trae esta tecnología y cuál es el aporte que puede significar para la industria minera?
El principal beneficio es poder desplazar a los combustibles fósiles en procesos difíciles de descarbonizar, como el transporte y la maquinaria minera. Esto traería un posterior beneficio en la menor dependencia en los precios de los combustibles, cambiando el OPEX, a veces impredecible, por CAPEX destinado a la producción de la energía y los combustibles sintéticos.

También, permitirá ser pioneros en la industria del hidrógeno, generando nuevas plazas de trabajo y nuevas capacidades en el ecosistema local, todo dentro de un marco de sustentabilidad. De integrarse de buena manera, esto permitirá crear un polo de desarrollo en la Macrozona Norte alrededor del hidrógeno verde, generando sinergias entre la industria minera y el sector energía.

Por último, la descarbonización de los procesos, y la integración con la comunidad en esta incipiente industria sustentable, apoya la visión país de lograr una Minería Verde, posicionando a Chile como pionero de la minería sustentable.

En cuanto a los riesgos asociados, considerar caminos de transición como por ejemplo producción de combustibles sintéticos, u otros derivados de hidrógeno verde como amoniaco, permiten encontrar off-takers hoy en el mercado, habilitando demanda por H2V en forma anticipada. Esto permite implementar tecnologías y aplicaciones ya validadas, logrando economías de escala antes para la electrólisis, otorgando beneficios a los first movers y mejorando las perspectivas financieras de los proyectos.