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LIDERAZGOS FEMENINOS QUE IRRUMPEN TRAS LA ACELERADA DIGITALIZACIÓN

Las mujeres han tomado cada día más fuerza y presencia en el mercado laboral. Incluso se busca y se promueve su participación en diferentes instancias para lograr un adecuado equilibrio a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, hay industrias donde esta tendencia aún es incipiente, pero se vislumbran interesantes avances.

Ambas son ingenieros civiles y desde el inicio de sus carreras profesionales tomaron contacto con el mundo de las Tecnologías de la Información (TI), liderando proyectos o iniciativas que cambiaron la forma de hacer las cosas. Si bien no se conocían de antes, las dos han comenzado a tener una influencia importante en la industria donde están insertas e incluso les ha tocado encontrarse en webinars y conversatorios ligados a la transformación digital de la minería, tema que no cabe duda que llegó para quedarse.

Nos referimos a Elena Moreno (EM), gerente de proyectos de la Corporación Alta Ley, y a Marcela Díaz (MD), Business Line Manager de Entel Ocean, quienes nuevamente se encuentran, pero esta vez en una entrevista donde las invitamos a desmenuzar lo que ha sido ser parte de esta revolución digital, sobre todo en sectores predominantemente masculinos. No ha sido fácil ganarse un espacio, pero aquí nos cuentan cuál ha sido la clave de este proceso y por qué las mujeres definitivamente tienen mucho que aportar en este nuevo escenario empapado por las TIC que busca y necesita más liderazgos femeninos.

¿Cómo ha sido el proceso de participar en un sector históricamente más influido por hombres?

EM: Para mí ha sido muy bueno. Creo que es una oportunidad para las mujeres que trabajamos en esta industria, ya que somos pocas y se busca la participación femenina. Creo que aún hay mucho espacio para que las mujeres puedan seguir aportando a esta industria, hay brechas en los trabajos más técnicos, y también en las posiciones de liderazgo. Estamos todavía por debajo de los porcentajes (casi la mitad) de mujeres en la industria minera comparados con países mineros como Canadá o Australia. Hay cambios culturales que se deben hacer, la industria sigue siendo machista, pero creo que a nuestra generación se le ha hecho un poco más fácil, porque hay una disposición a nivel de industria de incorporar a más mujeres. La pelea fuerte la dieron las generaciones anteriores que definitivamente lograron abrir el camino.

MD: El desequilibrio entre hombres y mujeres en puestos de responsabilidad es un tema que se ha puesto sobre la mesa en varias oportunidades, pero es aún más evidente en el sector de las TICs donde solo un 5% de mujeres en Chile se desempeñan en esta industria. Mi camino ha sido marcado por la constancia y perseverancia para seguir en este ámbito, aportando con un liderazgo inclusivo y responsable, enfocada ciento por ciento en la ejecución y la entrega de resultados. Esto me ha significado el reconocimiento de mis colegas y jefes, lo que me lleva a pensar que el compromiso es lo primero, independiente del género, y es lo que te da la fortaleza para seguir desafiándote.

¿Cuál crees que ha sido tu principal aporte como mujer en la discusión de estas temáticas y desarrollo de nuevos proyectos/soluciones?

EM: La capacidad de escuchar y de poner atención a las reales necesidades. Las mujeres somos buenas en eso, sin tratar de imponer un punto, sino buscando una solución que aporte en la resolución de un problema independiente de quien la propone. En esa misma línea, logramos también generar relaciones de confianza con las cuales es más fácil lograr articular la colaboración en torno al desarrollo de un proyecto.

MD: Durante mi carrera, he tenido que romper paradigmas de que las mujeres sí pueden estar en discusiones técnicas y liderar equipos mayoritariamente de hombres. Además de los conocimientos técnicos, las mujeres aportamos capacidades de escucha y empatía, que son características que me han permitido desarrollar profesionalmente una carrera en proveedores de TI relevantes del mercado. Me he especializado en entender y escuchar las necesidades de nuestros clientes y liderar los equipos para armar soluciones tecnológicas de última generación.

¿Cómo describirías el impacto que están teniendo actualmente las TI en la industria en la que estás inserta?

EM: Creo que el impacto es gigante, las tecnologías digitales van a cambiar la minería como la conocemos. En el corto plazo se van a producir saltos de productividad, eficiencia y seguridad muy importantes a través de la incorporación de las tecnologías 4.0. Pero si pensamos más a futuro, creo que la minería se va a convertir en una industria totalmente diferente, completamente automatizada y digital, donde el core va a ser el manejo de la data y los algoritmos que permitan extraer minerales en el óptimo productivo, sin residuos ni emisiones. Por otro lado, el impacto a nivel del capital humano y el empleo también va a ser muy significativo, el perfil de los trabajos va a cambiar y se va a requerir desarrollar nuevas habilidades laborales.

MD: En la actual emergencia sanitaria que estamos viviendo a causa del COVID-19, ha quedado más que demostrado que el uso de tecnologías y la digitalización en todas sus esferas han sido claves para sobrevivir en el aislamiento social. Y es en situaciones extremas como éstas, cuando contar con soluciones tecnológicas a la medida se vuelven una verdadera necesidad y un salvavidas para poder continuar con el ritmo de trabajo. Específicamente en el ámbito minero, la digitalización traerá más seguridad a las personas, los ayudará a abordar de mejor forma sus trabajos, los apoyará a ser más eficientes, a hacer un mejor uso de los recursos e impactar de forma positiva al medio ambiente.

¿Por qué crees que es importante que más mujeres se sumen al desafío de la transformación digital?

EM: Es importante porque se necesita mucho capital humano especializado para esta transformación, tanto mujeres como hombres. Los liderazgos que ejercen las mujeres son fundamentales en épocas de cambios, ya que son más flexibles, colaborativas, participativas y creo que estos pueden ser un gran aporte a la industria al incorporar todas las visiones que se requieren para la implementación de nuevos proyectos o soluciones.

MD: Los mejores especialistas deben ser parte del desafío de la transformación digital, independiente del género. Cada vez somos más las que sumamos nuestra mirada y capacidades a una industria que crea y se transforma, inspiradas en mejorar la forma en que vivimos. Desde mi punto de vista, las mujeres somos más que profesionales al servicio de un país; más que un rol dentro de una organización; más que un talento aislado dentro de un equipo. Como mujeres debemos ser protagonistas de un cambio cultural que busca transformar el mundo para mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Crees que el boom que vivimos actualmente en términos de digitalización y transformación tecnológica llegó para quedarse y seguir creciendo o solo forma parte de un período de adaptación a causa de la pandemia?

EM: Definitivamente la digitalización llegó para quedarse, muchas empresas mineras con el impulso de la pandemia han implementado medidas urgentes que han tenido buenos resultados, por lo que están evaluando su continuidad post pandemia, por ejemplo, en el caso del teletrabajo. Junto con esto, la crisis abrió la oportunidad de mejorar la resiliencia de los procesos, mostrando los beneficios de la digitalización y automatización de las operaciones, lo que también es un muy buen impulso a la incorporación de nuevas tecnologías, que de todas maneras acelerará esta transformación que estamos viviendo.

MD: La forma de hacer negocios y la forma de relacionarnos cambió. La transformación digital de las empresas y organizaciones pasó de ser un plan a mediano plazo a convertirse en una necesidad urgente y crítica. Efectivamente la pandemia aceleró este proceso, que viene para quedarse y nos ha implicado mucha urgencia y creatividad para adaptarnos a esta nueva forma de trabajar. Soy una convencida de que la diversidad entrega mejores resultados a las empresas y a la sociedad. En ese sentido, la actual crisis sanitaria nos ha revelado una gran oportunidad: atraer a más talentos -ojalá muchos femeninos- para jugárselas por las TIC; industria que entrega herramientas claves y genera cambios transformadores para seguir evolucionando.