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Cobre y Zinc: la dupla que hace temblar a los microbios

Hace 12 años, Copptech, emprendimiento chileno, se las jugó por el éxito de la unión del cobre y el zinc, dando vida a una tecnología que asegura la eliminación de un 99,9% de los microorganismos de manera continua. Y no se equivocaron. Hoy están presentes en los mercados de Latinoamérica, Norte América, Europa y Asia y están trabajando para convertir esta tecnología en la primera marca ingrediente nacional en ser exportada globalmente.

Cobre y zinc. Estos dos ingredientes son los que dan forma a Copptech, una solución antimicrobiana de alto espectro que se integra en el proceso productivo, ya sea por medio de hilos, polímeros o membrana líquida, entregándoles propiedades antimicrobianas de manera permanente, que aseguran la eliminación de un 99,9% de los microorganismos de manera continua.

Este emprendimiento chileno nace hace 12 años de la mano de Francisco Silberberg, quien hoy junto a su equipo, entre los que están José Miguel Mendiburo, COO y Co-fundador, y Luis Améstica, CTO y encargado del área de innovación y desarrollo del laboratorio, buscan convertir esta tecnología en la primera marca ingrediente nacional en ser exportada globalmente, un desafío que tienen muy bien encaminado. Actualmente cuentan con oficinas en Chile, Estados Unidos y España y un centro de operaciones en China. Además, están presentes en empresas nacionales como Bamers, Arauco, Latam, Monarch e internacionales como Oakley, Winds group (grupo textil proveedor de principales marcas de retail), Kaelis (Grupo proveedor de industria de aerolíneas), entre otros. “Lo que buscamos con ser una marca ingrediente, es que Copptech se convierta en un sello de calidad, un escudo protector, que entregue al consumidor la confianza que este producto es seguro, sintiéndose así más protegido”, explica Silberberg.

En esta entrevista, Francisco nos cuenta más detalles sobre esta exitosa innovación y los planes que tiene a futuro para seguir creciendo.

¿Cuál es la particularidad de Copptech?

Copptech es una empresa dedicada a la innovación y desarrollo de soluciones antimicrobianas en base a cobre y zinc. Por medio de hilos, polímeros o membrana líquida, Copptech se aplica de manera inherente en los productos, entregándoles propiedades antimicrobianas de manera permanente. La tecnología Copptech no se pierde con la limpieza o con los lavados y es testeada por laboratorios externos y especializados, para asegurar la eliminación en un 99,9% los microorganismos patógenos de manera continua.

Esto quiere decir que Copptech inhibe la reproducción de virus, bacterias y hongos, eliminándolos de manera permanente de las superficies. Esto cobra una importancia trascendental en un mundo donde el 80% de las enfermedades infecciosas se transmiten por contacto, donde además estamos atravesando una pandemia de grandes proporciones.

¿Con que empresas está trabajando actualmente? ¿En qué productos se está aplicando? ¿Cuáles han sido sus resultados?

Actualmente contamos con productos en el mercado y varios proyectos en vías de desarrollo.
En el mercado chileno, estamos presentes en las marcas: Bash, Inmobiliaria Viva, Maui, Bamers, Monarch, Latam, Arauco, Kimba (productos para mascotas), LP (paneles OSB), entre otras.

En el mercado global, destacamos presentes en las marcas: Oakley, Winds group (grupo textil proveedor de principales marcas de retail), Kaelis (grupo proveedor de industria de aerolíneas, 4gasa (empresa española de productos de limpieza), Sartori (empresa italiana de productos de limpieza), entre otros.

La aplicación de Copptech por medio de membrana líquida, a través pinturas y barnices, ha significado una implementación de fácil y rápida aplicación, que ha permitido entregar seguridad a espacios públicos, considerando el retorno a la normalidad terminada la cuarentena. Se pueden pintar manillas, muros, pasamanos, sillas, y otras superficies de alto contacto (focos de infección).

Actualmente, se han terminado algunos proyectos y se tienen otros tantos en vías de desarrollo. Entre los proyectos terminados están jardines infantiles, el terminal de buses de Viña del Mar y las tiendas de Belsport, Oakley, Crocs, Bamers, Quiksilver y sus oficinas corporativas (Yaneken). Se están haciendo muestras en hospitales, grandes cadenas de centros comerciales tanto de la región Metropolitana como de otras regiones, hospitales, colegios y medios de transporte masivo.

¿Hay más productos de este tipo en Chile o el mundo? ¿Cuál es la particularidad de Copptech frente a otras tecnologías de su tipo?

Actualmente, existen algunas marcas ingredientes antimicrobianas en el mundo, pero la mayoría de ellas se enmarcan dentro de productos premium (siendo la mayoría en base a plata), de difícil alcance para la población general (por el alto costo incremental que esto implica). Copptech está pensada como una tecnología que puede ser accedida por toda la población, buscando convertirse en un estándar mínimo de seguridad en las distintas industrias.

A esto se le agrega que nuestra fórmula es muy especial, en tanto al estar basada en cobre y zinc proporciona una cualidad antimicrobiana de amplio espectro. Esto hace que sea una solución más efectiva y duradera.

Más aún, Copptech cuenta con el registro en la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), lo que significa que la fórmula ha sido testeada y validada como segura tanto para las personas como para el medioambiente.

¿Cuáles son sus planes a futuro?

A futuro lo que buscamos es seguir profundizando nuestro posicionamiento global como marca ingrediente de protección, de manera de poder exportar los beneficios antimicrobianos de nuestro cobre chileno al mundo. Con esto nos gustaría posicionar a Chile como un país de innovación y desarrollo, conociendo el alto potencial que existe entre los emprendedores.

Por otra parte, buscamos elevar los estándares de protección, donde nuestra tecnología pueda ser incorporada en espacios de alto tránsito, de flujo de personas y pacientes, de niños y adultos mayores, de manera de que puedan tener una mayor seguridad y sensación de estar “a salvo” dentro de su cotidianeidad.