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Austral Chemicals junto a Arkema desarrollan soluciones para hacer más productivo y sustentable el proceso de plantas concentradoras

Las soluciones químicas se incorporan en el proceso de concentración de minerales, optimizando la gestión de relaves desde la etapa de espesamiento hasta su depositación, junto con permitir una mayor recuperación de agua.

Los resultados de estas innovaciones han sido ratificados técnicamente a nivel semipiloto y piloto en laboratorios chilenos y también a nivel industrial.

En la actualidad muchas plantas concentradoras operan sus espesadores con un contenido de sólidos muy por debajo de la capacidad de diseño, lo que impacta negativamente el balance hídrico imposibilitando mantener su rendimiento. Otros de los desafíos más comunes van en línea con la necesidad de modificar la reología de los relaves para efectos de transportes en largas distancias o incrementar las pendientes de depositación para cumplir con las especificaciones de diseño y finalmente capacidad del almacenamiento.

Con el objetivo de hacer frente a estas problemáticas que afectan transversalmente a la industria, es que la empresa Austral Chemicals junto a Coatex, filial del grupo químico francés Arkema, comenzaron a trabajar en el desarrollo de una gama de modificadores reológicos a la medida, para distintas aplicaciones relacionadas con los procesos de concentración de minerales.

En términos generales, se trata de soluciones químicas líquidas, listas y fáciles de adicionar, que se incorporan al proceso y permiten lidiar de manera distinta con dificultades operacionales asociadas a una necesidad de disminuir o aumentar reología.

En esta entrevista Víctor Gómez, Business Development Engineer de Austral Chemicals, de profesión Ingeniero Civil Metalurgista, nos cuenta más detalles de esta innovadora solución, que después de más de tres años de desarrollo, hoy sus resultados se han ratificado técnicamente a nivel semipiloto y piloto en laboratorios de Arkema, Francia, Chile y también a nivel industrial.

¿Cuál es el problema que aborda esta solución?
Cada día es más difícil operar una planta concentradora ya sea por variables internas, muchas veces no consideradas como la geológica y también por variables externas como la falta de agua asociada al cambio climático. Frente a esto la roca que se muele contiene cada vez menos cantidad del elemento de interés y más impurezas que modifican el yield stress (tensión de corte mínima necesaria para iniciar un flujo sostenible.) y viscosidad de las pulpas que se generan, trayendo consigo una serie de cambios en su comportamiento fluido-dinámico.

En términos operacionales los problemas más recurrentes asociados a reología son: altos torques, colapso de sistemas de transmisión y quiebre de rastras en espesadores, baja capacidad de impulsión y embanques en sistemas de transportes, como también manejo de pendientes de depositación de relaves, entre otros. Todo esto se traduce en una afectación negativa de los KPI productivos.

¿Por qué es una buena solución?
Nuestra tecnología son soluciones únicas, especializadas y diseñadas a la medida de acuerdo con el desafío de cada minera. Propone soluciones químicas a una problemática que tradicionalmente se resuelve con proyectos estructurales de alta inversión que requieren de autorizaciones ambientales cada día más exigentes. Además, nuestras soluciones son amigables con las personas, comunidades, medioambiente e instalaciones y se adicionan sin necesidad de intervenciones mayores.

¿Cuál es el público objetivo que pretende conquistar?
En general, todas las plantas concentradoras que tengan desafíos asociados a mejorar sus procesos de espesamiento, transporte de relaves y concentrados, recuperación de agua, manejo y gestión de depósitos de relaves, etc.

¿En qué fase del proyecto están?
Actualmente, después de más de 3 años desarrollando este mercado y una serie de pruebas realizadas con muestras de distintos prospectos chilenos en nuestro laboratorio en Francia, hemos ratificado técnicamente nuestros resultados a nivel semipiloto y piloto en laboratorios de gran prestigio en Chile y también a nivel industrial, lo que nos da plena seguridad con respecto a las bondades de nuestras tecnologías.

Recientemente hemos comenzado la comercialización de nuestras soluciones diseñadas a la medida.

¿Cuáles son sus expectativas de crecimiento?
Más que hablar de crecimiento, en esta etapa estamos trabajando intensamente en continuar el aprendizaje y educar en temas de reología a nuestros potenciales clientes. Es un tema muy importante ya que aún nos cuesta ser diferenciados, por ejemplo, de los ampliamente conocidos floculantes, los cuales no producimos.

En el corto plazo queremos ser reconocidos, entre la gran, mediana y pequeña minería como los líderes en soluciones reológicas promoviendo alternativas que hoy no existen en el mercado minero chileno.

Para continuar difundiendo nuestras tecnologías, estaremos presentes en Expomin 2020, presentado aplicaciones y demostraciones interesantes para todos los asistentes.

¿Crees que la minería necesita proyectos/proveedores de este tipo para conservar su liderazgo?
Uno de los ejes principales necesarios para mantener y reforzar nuestra posición como líderes del mercado del cobre a nivel mundial, considerando el avasallador avance de nuestros principales competidores en las últimas décadas, debe ser la innovación. Esto nos obliga a operar continuamente en un ambiente de mejora, reduciendo costos, operando con seguridad, y manteniendo relaciones productivas con todas las partes interesadas.

Chile produce anualmente más de 500 millones de toneladas de relaves con una cantidad importante de agua contenida en ellos. Lo que, en el escenario crítico actual de cambio climático, nos obliga a abrir con acciones concretas, rápidamente los caminos para dar paso a la innovación.

¿Cómo ha sido la experiencia de innovar en Chile?
El desafío de innovar en Chile no es para nada fácil y requiere de bastante paciencia, perseverancia y pasión. Si bien hemos tenido experiencias bastante positivas con respecto a la recepción de la tecnología, en algunos casos se dificulta avanzar al siguiente nivel y escalar nuestros resultados de laboratorio, principalmente por los volúmenes de tratamiento asociados.

En términos generales, si bien hay señales positivas desde gobiernos corporativos de grandes compañías mineras y un cambio de mentalidad en los líderes en innovación, creo que aún hay bastante espacio para mejorar y sobre todo acelerar este proceso junto con la investigación, en una industria aún bastante conservadora.